Ninguna relación se derrumba por terceras personas. Los terceros son simples detonantes de algo que va mal en la pareja, que no sabe comunicar sus inquietudes o cuando alguno de los dos no tiene claro sus compromisos. Le puede suceder a cualquiera y como comento en el artículo ¿Por qué las mujeres son infieles? tiene múltiples motivaciones centradas en un ansia de reencontrar lo que alguna vez fuiste. Cómo dice la Dra. Esther Perel, hay personas que se preguntan lo siguiente en relación a sus parejas:

“ ¿Es todo? ¿Hay algo más? ¿Voy por otros 25 años así? ¿Nunca volveré a sentir eso otra vez? Eso me ha llevado a pensar que tal vez estas preguntas son las que impulsan a la gente a cruzar la línea, y que algunas aventuras son un intento por contrarrestar la falta de vida, un antídoto contra la muerte. Y al contrario de lo que puede pensarse, las aventuras tienen que ver menos con el sexo y más con el deseo: deseo de atención, deseo de sentirse especial, deseo de sentirse importante.”  

Por lo tanto, si llega a sucederte que te ves tentada a ser infiel, que no soportas más estar con tu pareja, que estás pensando en otro o estás casi enamorada de alguien más y tu vida amorosa es insostenible por estos motivos, actúa antes que todo se vuelva una pesadilla.

Aquí van mis recomendaciones

paso 1: Hablar antes que suceda la infidelidad:

Esta es una regla de oro y se centra en la empatía. ¿Cómo preferirías que tu pareja te contara que se siente tentado a estar con alguien más? ¿Antes que suceda o después que suceda? ¿Cómo serías más comprensiva con la situación?. En mi caso, prefiero una verdad a tiempo que una mentira o terminar la relación y que me vean o verlo con alguien más a los pocos días. ¿Verdad que duele ver eso? ¿Verdad que haríamos sufrir mucho al otro? Hablar sobre cómo te sientes, incluso puede ser la puerta de acceso a salvar la relación, abrir tu vulnerabilidad al otro ayuda a encontrar la raíz de por qué te sientes así, compartir tus sentimientos y brindarle honestidad aunque implique el final de la relación, evitará rencores, existirá tristeza, reflexión y crecimiento, pero no odio. Verás cómo te sientes de aliviada después de esto.

Esa persona por algo es tu pareja, dale honestidad aunque en algunos casos lo que se merezca sea pegarle una sartén por la cabeza.
lupa de amor

PASO 2: Buscar ayuda profesional

Sí, un tercero que vea todo desde afuera, que no sea tu amigo, ni tu papá, ni tu mamá, ni nadie conocido, que tenga una visión objetiva porque no tiene ningún tipo de sentimiento por la pareja y que además se dedique a eso, es decir, un psicólogo. Muchas relaciones de pareja se salvan con terapia y si no se salvan, mínimo te servirán las sesiones para conocerte mejor. Si tu pareja no quiere ir, ve tú. Y si a través de las sesiones consigues aclararte que quieres dejarlo, pues ya sabes, sigue el paso nº 1 y comunícate antes que suceda cualquier desastre…

PASO 3: Sembrar valores

Esto es algo que me enseñaron en mi curso de “Despertar de la consciencia” de Juan Pablo Gaviria. A veces me cuesta un poco ponerlo en práctica porque agarro unas rabietas que se me olvida todo lo que sé, pero después de contar hasta 100, vuelvo a mi, a mi cuaderno de aprendizaje y recupero la paz.

Juan Pablo Gaviria habla de “sembrar valores” pues considera que estos funcionan solo si están bien arraigados y si están bien arraigados significa que tienes plena consciencia de ellos, es decir, tienes clarísimo que esos son los valores que te mueven.

Él plantea una fórmula para encontrar tu propósito, el cual dice que se logra así: Propósito = valores x volición. La volición es la verdadera intención con la que haces las cosas. Es decir, si tu propósito es tener una pareja armónica, tal vez ser infiel (como valor) x una venganza (como intención) no te acerque a tu propósito.

PASO 4: Quédate sola

No le temas a la soledad, ésta es una posibilidad de conocerte mejor, crecer, dedicarte tiempo y subir un escaloncito en tu nivel de consciencia. Si no tienes claro lo que quieres, estando sola puedes salir con mil chicos a la vez, no le haces daño a nadie, ni a ti misma. Además, qué rico hacerte de comer, acostarte a ver una película, leerte un libro, irte a comer, salir con tus amigos, irte de viaje, etc., etc., sin sentir que por eso alguien se siente mal contigo. Las parejas están para sumar, nunca para restar o convertirse en un peso.
Petra
Amores Efímeros

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